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"Preguntas trampa" de los entrevistadores en un proceso de selección

 
Preguntas trampa de los entrevistadores
Entrevista de trabajo

CAPLEA
Santander,12.09.2017 -

Seguro que todos, en algún momento, cuando se nos ha planteado una entrevista de trabajo, hemos sentido curiosidad por cuál son las "preguntas trampa" que el entrevistador nos hace con intención de esperar determinada respuesta por nuestra parte.

Los procesos de selección son cada vez más complejos y la competencia en el mercado laboral mayor. Es por esto que, cada vez, resulta más necesario que los candidatos se preparen bien las entrevistas de trabajo y las posibles pruebas a las que se pueden enfrentar si quieren conseguir una nueva oportunidad laboral.

Muchas organizaciones, con la llegada de Septiembre y el fin del período vacacional por excelencia, preparan a lo largo de este mes los procesos de selección que abrirán hasta la finalización del año, o suman proyectos para los cuales necesitarán ampliar su plantilla.

En la actualidad, una oferta de trabajo puede captar muchísimas personas en tan solo unos días. Esta realidad ha obligado a los reclutadores a aplicar más herramientas filtro para seleccionar al candidato ideal de manera más rápida y efectiva.

Es un hecho, debido a esta alta competitividad, que no es sencillo avanzar hasta la segunda etapa del proceso de selección: la entrevista, por tanto creemos importante que conozcas algunas de las "preguntas trampa" que los entrevistadores suelen realizar durante este momento del proceso para que puedas preparar tus respuestas y hacer, así, una mejor entrevista.


1. ¿Por qué crees que deberías ser tú el seleccionado y no los demás?

Esta respuesta no debe basarse únicamente en tus conocimientos técnicos y formación, ya que es probable que este punto no te diferencie del resto de candidatos. Explica cómo tu experiencia, habilidades y aptitudes desarrolladas a lo largo de tu trayectoria encajan con el cargo al que aspiras.

Algunos expertos en procesos de selección coinciden en que las habilidades más valoradas son el compromiso, la capacidad de adaptación al cambio y de comunicación, y el liderazgo.


2. ¿Qué puede decirme de usted?

En este respuesta hay dos reglas fundamentales que deberías considerar: nunca cuentes cuestiones personales y limítate a compartir solo la información necesaria que pueda ayudarte a conseguir el trabajo. Por estas razones, la respuesta debería estar orientada a demostrar logros profesionales y/o académicos, tus habilidades aplicables al puesto, y los objetivos o metas profesionales alcanzadas.


3. ¿Cuál es tu mayor defecto?

Seguramente, cuando te hayan preguntado en alguna entrevista de trabajo, hayas explicado que tus mayores defectos son perfeccionista o adicto al trabajo, pero este tipo de respuestas son muy comunes, por eso es mejor que respondas y aportes información específica y realista. Es importante explicar una debilidad que se ha convertido con el tiempo en una fortaleza, demostrando así que tienes capacidad de mejora continua y que eres transparente.

Además, existen respuestas que nunca deberías dar a un seleccionador si nuestra intención es seguir avanzando en el proceso. Algunas de ellas son frases como "uno de mis mayores defectos es la impuntualidad", "soy un poco lento y a veces me retraso con la entrega de los proyectos", "me irrito con facilidad", entre otras.


4. ¿Por qué quiere trabajar en nuestra empresa?

Para poder dar respuesta a esta pregunta, será necesario tener conocimientos previos de la empresa, su historia, cultura corporativa, hacia donde se dirige, presencia, etc. Asegúrate de que tu explicación se sustente en esos puntos. Si has hecho una investigación sobre la compañía, sabrás en qué aspectos puedes fundamentar tu argumento.


5. ¿Por qué dejaste el último trabajo?

Sé honesto, coherente y concreto en la respuesta. A veces el motivo puede resultar difícil de explicar, como son los despidos, pero no puedes permitir que el entrevistador deje volar su imaginación y pensar por sí mismo qué es lo que pudo ocurrir. No se debe esconder la razón real y, si la verdad no es agradable, busca la forma de decirlo de una forma más suave, preparándola con anticipación. Siempre es mejor decir la verdad de la mejor forma posible a que descubran alguna mentira.


6. ¿Qué opinas de tu último jefe?

Nunca y bajo ningún concepto podemos hablar mal de nuestros ex jefes, compañeros o empresa en una entrevista de trabajo. La impresión que se da, en ese caso, es la de una persona en la que no se puede confiar. ¿Quién les garantiza, como empresa, que cuando finalices la supuesta relación laboral con ellos no volverás a repetir tus mismos pasos en futuras entrevistas?


7. ¿Tienes alguna pregunta?

Decir "no", no es la respuesta que espera el entrevistador de ti. La entrevista no puede terminar sin que aclares tus dudas lanzando alguna pregunta ya que, si no lo haces, puede parecer que se carece de interés hacia el puesto de trabajo. Aquí podemos hacer gala de que hemos estudiado previamente la empresa y permitirnos preguntar cuestiones más concretas sobre el departamento, su manera de trabajar, etc.


Javier Caparrós, Director General Internacional de Trabajando.com explica que "no sólo es importante lo que digas, sino también cómo lo digas. En este aspecto, tu lenguaje corporal es fundamental. Muchas veces los gestos o posturas corporales hablan más que mil palabras, de ahí la importancia de cuidar todos los tipos de lenguajes en el entorno laboral".

FUENTE: BLOG PAROYEMPLEO / CAPLEA